Existen derrotas, pero nadie está a salvo de ellas. Por eso es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotados sin siquiera saber por qué se está luchando.
Existen personas honradas, pero no es muy seguro.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Fui bohemio, pero pronto me surgieron las inclinaciones familiares. Es una forma de amar que me gusta.
Fui casado por un juez. Pero mejor debería haber pedido un jurado.
Gana poco; pero gana siempre.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Grande es el arte de comenzar, pero mayor es el arte de concluir.
Grande es siempre el amor maternal, pero torna en sublime cuando se mezcla con la admiración por el hijo amado.
Grita la gente por la condición melancólica y desconsolada de mi fllosofia. Pero eso se debe meramente a que yo, en vez de fabular un infierno futuro, como equivalente de los pecados de la gente, he mostrado que ya hay algo de infernal allí donde está el pecado: en el mundo.
Guardate tus miedos, pero comparte tu valentía con otros.
Guitarra, guitarra mía, por los caminos del viento vuelan en tus armonías coraje, amor y lamento.
Habiendo cambiado de ropa me siento pero muy solo.
Hablar poco, pero mal, ya es mucho hablar.
Habrá dos fechas en tu tumba. Todos tus amigos las leerán pero lo relevante será ese pequeño guión entre ellas.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Hace frío sin ti, pero se vive.
Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.
Hay dolores que matan: pero los hay más crueles, los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ellas.
Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.
Hay hombres que creen que pueden llevarse a la cama a cualquier mujer, pero no se dan cuenta que la decisión la toma ellas.
Hay infinidad de cosas que se pueden percibir en la vida, pero sólo las realmente importantes llegan al corazón.
Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.
Hay menos maneras de hacer el amor de lo que se dice, pero más de lo que se cree.
Hay mucha gente que no cree en nada, pero que tiene miedo de todo.