Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
Si perdieras un tesoro y te encontraras otro, no volverías a esconderlo en el mismo sitio.
Si quien gobierna no es justo, aunque ordene que se practique la justicia no será obedecido.
Si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero.
Si tu mejor amigo te incrusta un puñal en la espalda... desconfía de su amistad.