Si tanto corres no encontrarás a nadie, y lo que es peor, no te encontrarás a ti mismo.
Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños.
Tal ves mires a otro, igual que a mí aquel día y yo aquí recordándote a la orilla del mar.
Tan sola no me has dejado, que estoy conmigo y me basta, igual que siempre lo he estado.