La condición esencialísima para ser optimista, es tener una absoluta confianza en sí mismo.
La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo.
La edad de oro retorna a los hombres cuando, aunque sólo sea momentáneamente, se olvidan del oro.
La frustración, aunque es bastante dolorosa a veces, es una parte esencial y positiva del éxito.