Gran parte de las experiencias que he hecho sobre mí mismo las hice observando las particularidades de los demás.
Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.
Hacer una buena ensalada es como ser un diplomático brillante; el problema es el mismo en ambos casos: saber con exactitud la cantidad de aceite que hay que mezclar con el vinagre.
Hacer verdaderos los pensamientos significa no engañarse a sí mismo.
Halla la recompensa de hacer el bien por el bien mismo.
Hay mucha gente que cuando ha de hacer algo, hace algo; aunque no sea exactamente lo que ha de hacer.
Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido.
Hay que tener en cuenta que aunque el hombre se siente capaz de todo por amor, el amor no aumenta en nada la habilidad personal.
Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso.
Hermanos y hermanas de otras razas, de otro color, pero con el mismo corazón.
Hombre, conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a sus dioses.
Hoy como ayer, mañana como hoy, ¡y siempre igual!, un cielo gris, un horizonte eterno y andar..., andar.
Hoy día hay que correr más rápido para mantenerse en el mismo lugar.
Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.
Igual que en un sepulcro me he encerrado en tu eterno recuerdo, y en él vivo, la frente entre las manos, pensativo, evocando las glorias del pasado.
Igual virtud es moderarse en el gozo que moderarse en el dolor.
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
Inicua es la ley que a todos igual no es.
Insiste en ti mismo, nunca imites. En cada momento puedes presentar tu don con la fuerza acumulativa del cultivo de una vida entera; pero con el talento adoptado de otro sólo improvisas la mitad. Haz lo que tienes asignado para ti así no puedes esperar o atreverte demasiado.
Intento comprender la verdad, aunque esto comprometa mi ideología.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
La abundancia de las cosas, aunque no sean buenas, hacen que no se estimen, y la carestía, aun de las malas, se estima en algo.
La abundancia de las cosas, aunque no sean buenas, hacen que no se estimen.
La agonia va desapareciendo y mi vida recorre el mismo camino.
La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.