Y naides se muestre altivo aunque en el estribo esté que suele quedarse a pie el gaucho más alvertido.
Ya lo sé, lo que te doy es bien poco. Pero aunque el diario hoy se olvide de nosotros, mañana una paloma se posará en tus hombros.
Yo defendería la ley, aunque no fuera más que para protegerme de mi mismo.
Yo era simplemente ciego, surgiendo y escondiéndote tu me regalastes la vista, de esa manera se dejan huellas.
Yo siempre fui un adiós... un brazo en alto, un yaraví quebrándose en las piedras cuando quise quedarme vino el viento vino la noche y me llevó con ella.
Yo vivo de lo poco que aún me queda de usted, su perfume, su acento, una lágrima suya que mitigó mi sed.
¡Las caras de las muñecas!. Aunque nunca lo pensé me he vuelto viejo.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
¿qué es un espíritu cultivado?. Es el que puede mirar las cosas desde muchos puntos de vista.
¿Qué ve el ciego, aunque se le ponga una lámpara en la mano?