El pueblo que valora sus privilegios por encima de sus principios, pronto pierde unos y otros.
El pueblo se inquieta al ver llorar, como si un sollozo fuera más grave que una hemorragia.
El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo.
El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.