Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta.
Debemos vivir y trabajar, en cada momento, como si tuviésemos la eternidad ante nosotros.
Dijo la rana al mosquito desde una tinaja: más quiero morir en el vino que vivir en el agua...
El arte de amar se reduce a decir exactamente lo que el grado de embriaguez del momento requiera.