Las recompensas espirituales son las que realmente me han permitido vivir esta vida.
Las reglas y los modelos, destruyen el genio y el arte.
Lástima que cuando uno empieza a aprender el oficio de vivir ya hay que morir.
Llevar una vida amargada lo puede cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende.
Lo ideal, sentido con profundidad y expresado con belleza: he ahí el arte.
Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.
Lo que determina el ambiente de un país siempre es por fuerza la política, no la ciencia ni las artes. La política es un proceso continuo, que pende constantemente sobre nuestra cabeza como el horizonte; está ahí, queramos verlo o no, igual que está ahí el clima, aunque no haga frío ni amenace tormenta.
Lo que tiene alma se distingue de lo que no la tiene por el hecho de vivir.
Los críticos de arte no se parecen mucho a los grandes pintores.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Los demás no te dejarán vivir como deseas, pero si eres lo suficientemente ágil y fuerte, al menos no deberás vivir como ellos desean.
Los espejos se emplean para verse la cara, el arte para verse el alma.
Los hombres entienden las discusiones como el arte de hacer callar al adversario; las mujeres como el arte de no dejar la posibilidad de hablar.
Los negocios también son un arte ya que en ellos se mezcla la estética y la ética. Los negocios sin ética no son útiles.
Los seres humanos pueden vivir sin dioses pero los dioses le deben la vida a los seres humanos, es decir, son una extensión imaginaria de la realidad, el resultado de una insatisfacción.
Los seres humanos serán más felices cuando encuentren caminos para vivir como las antiguas comunidades primitivas. Esa es mi utopía.
Luchar para vivir la vida, para sufrirla y para gozarla... La vida es maravillosa si no se le tiene miedo.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Más vale morir con honra que vivir deshonrado.
Más vale morir en paz que vivir en guerra.
Me atrevo a afirmar que no hay erotismo autentico sin el arte de la ambigüedad; cuando la ambigüedad es poderosa, más viva es la excitación.
Me gusta vivir despacio, saboreando la vida.
Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo.
Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré de mi mundo. Me adapto a mí misma.
Me pregunto a veces si los hombres y las mujeres realmente se satisfacen. Quizás deban vivir separados y visitarce.