El amor nace de nada y muere de todo.
El amor nace de un flechazo; la amistad del intercambio frecuente y prolongado.
El amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere por olvido.
El amor que nace repentinamente mas tarda en irse.
El amor que nace súbitamente es el más tardo de curar.
El árbol de la libertad debe ser regado de cuando en cuando, con la sangre de patriotas y tiranos.
El árbol de la libertad debe ser vigorizado de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos: es su fertilizante natural.
El árbol de las leyes ha de podarse continuamente.
El árbol que no da frutos, da leña.
El arte nace en el cerebro y no en el corazón.
El buen juicio nace de la buena inteligencia y la buena inteligencia deriva de la razón, sacada de las buenas reglas; y las buenas reglas son hijas de la buena experiencia: madre común de todas las ciencias y las artes.
El camino nace del caminante.
El cielo explota en sollozos de lluvia contra el cristal. Jamás lograré aceptarlo. Lo que ha pasado, lo que ya no ha pasado. Las estrellas se disuelven a través del parabrisas, la luz de la luna penetra incluso en lo más hondo del asfalto.
El genio no es planta que brota únicamente en los centros academicos; es flor salvaje que nace en el bosque por sí sola, sin requerir ayuda ajena.
El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.
El hacha pidió al arbol su mango. Y el árbol se lo dió.
El hombre cauto jamás deplora el mal presente; emplea el presente en prevenir las aflicciones futuras.
El hombre nace libre, responsable y sin excusas.
El hombre nace sin dientes, sin cabello y sin ilusiones. Y muere lo mismo: sin dientes, sin cabellos y sin ilusiones.
El hombre se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.
El ladrón no roba jamás una campana.
El mal es árbol que crece y que cortado retoña.
El malvado descansa algunas veces; el necio jamás.
El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente.
El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.