Todos somos capitanes y la diferencia está sólo en el barco en que vamos sobre las aguas del mar.
Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Todos tenemos nuestra casa, que es el hogar privado; y la ciudad, que es el hogar público.
Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.
Un hombre que se decide a hacer algo sin pensar en otra cosa, supera todos los obstáculos.
Un libro hermoso es una victoria ganada en todos los campos de batalla del pensamiento humano.
Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.