La astucia puede tener vestidos, pero a la verdad le gusta ir desnuda.
La comida es la parte material de la alimentación, pero el vino es la parte espiritual de nuestro alimento.
La inteligencia es casi inútil a aquel que no tiene más que eso.
La mujer de otro, si nos gusta, tiene una ventaja: que ya es de otro. Y si no nos gusta, esta ventaja aparece mucho más clara.
La mujer y el vino sacan al hombre de tino.
La prosperidad que más dura es la que vino despacio.
La rebeldía a los ojos de todo aquel que haya leído algo de historia, es la virtud original del hombre.
La sociedad no debe exigir nada de aquel que no espera nada de ella.
La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer.
La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno.
Las copas sin vino son pesadas, son arcilla como las vasijas de barro, mas al llenarlas de vino se hacen leves lo mismo que los cuerpos con las almas.
Las matemáticas pueden ser definidas como aquel tema del cual no sabemos nunca lo que decimos ni si lo que decimos es verdadero.
Las mujeres no llevan lo que les gusta. Les gusta lo que llevan.
Las mujeres son secretistas por naturaleza, y les gusta practicar el secreto por su cuenta.
Las religiones también son como el vino: hay gente a la que le sienta mal y gente a la que le sienta bien. Hay personas que con dos copas se vuelven locuaces, abiertas y desinhibidas; otros se vuelven brutos y groseros con la misma cantidad. Con la religión, hay gente que mejora y se purifica y para otros es una fuente de resentimiento, mojigatería y condena a los demás.
Le gusta al frió monstruo entrar en calor al sol de las conciencias limpias.
Lluvia de primavera; ¡pobre de aquel que nada escribe!.
Lo bueno del vino es que durante dos horas los problemas son de otros.
Lo que me gusta del hombre es la inteligencia, el sentido del humor y un cuerpo fantástico. Pero si tiene un cuerpo fantástico puedo olvidar lo demás.
Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso.
Los abogados, como el pan, son mejores cuando jóvenes y nuevos; y los médicos, como el vino, cuando viejos.
Los ingleses tienen el milagroso poder de convertir el vino en agua.
Los muchachos deben abstenerse de beber vino, pues es un error añadir fuego al fuego.
Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.
Mal hombre es aquel que sabe recibir un beneficio y no sabe devolverlo.