El entusiasmo es el pan diario de la juventud.
El escepticismo, el vino diario de la vejez.
El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.
El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.
El más feliz es aquel de quien el mundo habla lo menos posible, sea en bien o sea en mal.
El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor.
El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.
El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo.