Aquel a quien no le gusta el vino, ni la mujer, ni el canto, será un necio toda su vida.
A las mujeres les gusta la moda porque toda novedad es siempre un reflejo de la juventud.
A los franceses no les gusta alejarse mucho y permanecer mucho tiempo separados de ella.
Apenas si me vino ella más que como un abrir y cerrar de ojos divinos, como instante.