El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer muy pocos.
El amor es la poesía de los sentidos. Pero hay poesías malísimas.
El amor es una amistad con momentos eróticos.
El buen juez no ha de torcer las leyes a su condición, sino torcer su condición conforme a las leyes.
El bueno es el que guarda, cual venta del camino, para el sediento el agua, para el borracho el vino.
El cine... ese invento del demonio.
El divorcio es la fe de erratas del matrimonio.
El dolor es más fuerte entre los más fuertes. Como el cáncer.
El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón.
El éxito no da ni quita la razón a las cosas.
El hombre sólo es rico en hipocresía. En sus diez mil disfraces para engañar confía;y con la doble llave que guarda su mansión para la ajena hace ganzúa de ladrón.
El hombre, a quien el hambre de la rapiña acucia, de ingénita malicia y natural astucia, formó la inteligencia y acaparó la tierra. ¡y aún la verdad proclama! ¡supremo ardid de guerra!.
El humor se tiene o no se tiene y es la manera de ver las cosas con claridad.
El matrimonio es como la historia de los paises coloniales; primero viene la conquista y luego se suena con la independencia.
El ojo que tú ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque él te ve.
El pájaro, hasta cuando anda, se nota que tiene alas.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.
En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote.
En el fondo tener sentido del humor es ser consciente de la relatividad de las cosas.
En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.
En la corte es llegada a tanto la locura, que no llaman buen cortesano sino al que está muy adeudado.
En la desesperanza y en la melancolía de tu recuerdo, soria, mi corazón se abreva.
En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad.
En ocasiones cuenta más el caracter de la persona que sus conocimientos.