El hombre, cuando es solamente lo que parece ser el hombre, casi no es nada.
El humor se tiene o no se tiene y es la manera de ver las cosas con claridad.
El mal de no creer es creer un poco.
El mal que no he hecho, ¡cuánto mal ha hecho!.
El matrimonio es como la historia de los paises coloniales; primero viene la conquista y luego se suena con la independencia.
El mundo perdona tus defectos, no tus virtudes.
El pájaro, hasta cuando anda, se nota que tiene alas.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
El recuerdo es un poco de eternidad.
En el fondo tener sentido del humor es ser consciente de la relatividad de las cosas.
En la corte es llegada a tanto la locura, que no llaman buen cortesano sino al que está muy adeudado.
En ocasiones cuenta más el caracter de la persona que sus conocimientos.
En plena luz no somos ni una sombra.
Entra una nueva pena y las viejas penas de la casa la reciben calladas, no muertas.
Eramos yo y el mar. Y el mar estaba solo y solo yo. Uno de los dos faltaba.
Escribe sin descanso, con fe, cólera, envidia, amor, ilusionadamente, sin esperanza. Escribe como quien cierra una puerta de una a otra nada.
Esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor, pero no para enamorarnos.
Estar en compañía no es estar con alguien, sino estar en alguien.
Estoy tan poco en mí, que lo que hacen de mí, casi no me interesa.
Ha sido correcto conmigo todo el universo, menos el hombre, mi semejante.
Hallarás la distancia que te separa de ellos, uniéndote a ellos.
Hallé lo más bello de las flores en las flores caídas.
Han dejado de engañarte, no de quererte. Y te parece que han dejado de quererte.
Has venido a este mundo que no entiende nada sin palabras, casi sin palabras.
Hasta la supervivencia de una banda de ladrones necesita de la lealtad recíproca.