Confesamos los defectos pequeños para persuadir a los demás que no los tenemos grandes.
Cuando desciende el sol de la cultura, hasta los enanos proyectan grandes sombras.
Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír.
Cuando las mujeres dicen que a su marido se les ha enfriado la pasión en realidad es que están cansados de que sus iniciativas sean constantemente rechazadas.
Cuando una mujer sufre en silencio es porque su teléfono no sirve.
Cuanto más alto asciendas en la montaña, más fuerte soplará el viento.
Dar de mala gana es grosería. Nada cuesta añadir una sonrisa.
Desde el momento que naces empiezas a morir.
Deseara yo que los libros se hiciesen para enseñar en vez de eso se escriben para hacer alarde de saber.
Después de la muerte, el orden.
Después de lo malo, viene lo bueno.
Detrás de cada mujer con éxito hay un hombre sorprendido.
Dichosos los que pueden dar sin recordar y recibir sin olvidar.
Dijo un sabio a una campesina: ¿Qué darías por saber lo que yo sé? Respondiendo esta: Daría más por saber lo que no sabes.
Dime qué comes y te diré quien eres.
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
El amor es el poder iniciador de la vida; la pasión posibilita su permanencia.
El amor es: el dolor de vivir lejos del ser amado.
El amor eterno dura 2 o 3 meses
El amor no envejece nunca; muere en la infancia.
El amor que pudo morir no era amor.
El amor verdadero, el amor ideal, el amor de alma, es el que sólo desea la felicidad de la persona amada sin exigirle en pago nuestra propia felicidad.
El amor, al igual que la tos, no puede ocultarse.
El árbol de la libertad debe ser regado de cuando en cuando, con la sangre de patriotas y tiranos.
El camino no es largo cuando amas a quien vas a visitar.