Todo lo que realmente nos pertenece es el tiempo; incluso el que no tiene nada más, lo posee.
Todo viejo amor es un recuerdo agradable mientras no interviene la persona que lo inspiró.
Triste amor es aquel en que los amantes se acuestan por primera vez en la tumba.
Triunfar tarde no es triunfar: es alcanzar al mismo tiempo la inmortalidad y la muerte.
Un amor que pregunta, si es virtud o es pecado, la fuerza que lo agita, eso es el amor soñado.