Mejor no hacer nada que hacer cualquier cosa.
Mi amor por ti es mucho más que amor, es algo que se amasa día a día, es proyectar tu sombra junto a mí, hacer con ellas una sola vida.
Mi amor sabe aguardar. No es impaciente: su deseo es arroyo, y no torrente que hacia ti, con certeza, sigue andando.
Mi amor, dices que no hay amor a menos que dure para siempre. Tonterías, hay episodios mucho mejores que la obra entera.
Mi amor, mi amor... en la palma de mi mano agraces bayas.
Mi amor... mi fe... instilarán en tu pecho una calma preternatural. Descansarás por el cuidado... te pondrás mejor... y si no, Helen, si murieras.... entonces al menos aferraría yo tu mano querida en la muerte, y gustosamente... oh, alegremente, descendería contigo a la noche de la tumba.
Mi corazón único y noble tiene sus testigos en todos los países del amor que a tientas despertarán; y cuando el sueño ciego caiga sobre los sentidos en acecho será sensual el corazón aunque haya cinco ojos que se quiebren.
Mientras me quede algo por hacer, no habré hecho nada.
Mientras se gana algo no se pierde nada.
Miradas todas del amor, instantes divinos, moristeis prematuramente.
Mis antecesores, en seis años, no nombraron nunca a un obrero en nada, y ahora quieren hacer creer a los trabajadores que las empresas deben ser de su propiedad. Les dicen que ellos deben ser dueños del cobre, del carbón, del salitre. ¡cómo andaría el país!.
Mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poesía de todos.
Modestamente, la televisión no es culpable de nada. Es un espejo en el que nos miramos todos, y al mirarnos nos reflejamos.
Morir es fácil, no tienes que hacer nada. Vivir es lo difícil.
Morir por las ideas, de acuerdo; pero de muerte lenta.
Mucha gente piensa que el fútbol es un juego a vida o muerte, pero es mucho más importante que eso.
Muchas cosas hay portentosas, pero ninguna como el hombre. Tiene recursos para todo; sólo la muerte no ha conseguido evitar.
Mucho amor germina en la casualidad; tened siempre dispuesto el anzuelo, y en el sitio que menos lo esperáis encontraréis pesca.
Muchos hombres no se equivocan jamás porque no se proponen nada razonable.
Muchos no creen en nada, pero temen a todo.
Muere mucha más gente de enfermedades venéreas que de amor.
Muere un amor en mitad de la esperanza y un silencio sepulta su cadáver de pájaro
Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.
Muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor.
Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.