El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El amigo ha de ser corno la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen.
El amigo leal se ríe con tus chistes, aunque no sean tan buenos, y se conduele de tus problemas aunque no sean tan graves.
El amigo que está en silencio con nosotros, en un momento de angustia o incertidumbre, que puede compartir nuestro pesar y desconsuelo. . . Y enfrentar con nosotros la realidad de nuestra impotencia, ése es el amigo que realmente nos quiere.
El amigo seguro se conoce en la situación insegura.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El amigo: un ser que la vida no explica que sólo se va al ver otro nacer y el espejo de mi alma multiplica.
El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Él es mi amigo más querido y el más cruel de mis rivales, mi confidente y el que me traiciona, el que me apoya y el que de mí depende; y lo más espantoso de todo: es mi igual.
El falso amigo es como la sombra que nos sigue mientras dura el sol.
El futuro junto a ti era mi amigo, hoy que no estas es mi gran enemigo.
El gato podría ser el mejor amigo del hombre, pero nunca se dignaría admitirlo.
El mejor amigo de una mujer es un buen cuchillo.
El mejor amigo es tu propio corazón.
El mejor espejo es un ojo amigo.
El niño conoce instintivamente a su amigo y a su enemigo.
El nombre de amigo es corriente, pero la fe en la amistad, rara.
El padre debe ser el amigo, el confidente, no el tirano de sus hijos.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo.
El que posee un amigo verdadero puede decir que posee dos almas.
El que prescinde de un amigo es como el que prescinde de su vida.
El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.