La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
La verdad, en materia religiosa, es simplemente la opinión que ha sobrevivido.
La verdad, en todas sus partes lo es.
La verdad, sino es entera, se convierte en aliada de lo falso.
La vida consiste en la comprensión de la verdad.
La vida es el punto de apoyo para la verdad del espíritu.
Las bombas inteligentes, que tan burras parecen, son las que más saben. Ellas han revelado la verdad de la invasión. Mientras Rumsfeld decía: “Estos son bombardeos humanitarios”, las bombas destripaban niños y arrasaban mercados callejeros.
Las falsedades no sólo se oponen a la verdad, sino que a menudo se contradicen entre sí.
Las matemáticas poseen no sólo la verdad, sino cierta belleza suprema. Una belleza fría y austera, como la de una escultura.
Las verdaderas columnas de la sociedad son la verdad y la libertad.
Las verdades tan antiguas son prácticamente seniles. Y cuando una verdad es así de vieja, difícilmente puede diferenciarse de una mentira.
Leyendo una biografía, recordad que la verdad no se presta nunca a una publicación.
Lo malo de los que se creen en posesión de la verdad es que cuando tienen que demostrarlo no aciertan ni una.
Lo mejor es decir siempre la verdad, a no ser que seas un estupendo mentiroso.
Lo que satisface el alma es la verdad.
Lo único que se conseguirá diciendo siempre la verdad es ser siempre descubierto.
Los dueños de la verdad la siguen buscando.
Los faroles apenas tenían las sombras esa noche “aún no sé si en verdad sucedió”, pero no olvidaré aquellas lívidas nubes que incendiaban las llamas finales del sol.
Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca son estériles.
Los más insolentes en la prosperidad son en la adversidad los más débiles y cobardes; doblan la cerviz en faltándoles la autoridad, y se les ve tan abatidos como se les conoció soberbios; en un momento pasan de un extremo a otro.
Los mitos y los credos son luchas heroicas para comprender la verdad en el mundo.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Los sabios están satisfechos cuando descubren la verdad, los necios cuando descubren la falsedad.
Merecer la vida es erguirse vertical más allá del mal, de las caídas. Es igual que darle a la verdad y a nuestra propia libertad la bienvenida.