Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
El peor pecado para con nuestras criaturas amigas, no es el odiarlas, sino ser indiferentes con ellas, esa es la esencia de la inhumanidad.
Hay mujeres que quieren tanto a sus maridos que, para no usarlos, toman el de sus amigas.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer, van a parar a cualquiera de sus amigas.