Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable.
El amable sabe su cuento.
El sabio es amable, el necio es áspero.
El verdadero sabio sólo es riguroso consigo mismo; con los demás es amable.
Hay tres cosas importantes en la vida: ser amable, ser amable y ser amable.
Hay un arte, un paisaje a veces amable, a veces torvo, donde ascenso y descenso son accesorios de la materia limpia.
La lluvia tiene un vago secreto de ternura, algo de soñolencia resignada y amable. Una música humilde se despierta con ella que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
No puedes hacer un acto amable demasiado pronto, porque nunca sabes cuándo será demasiado tarde.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Se amable, porque todo el mundo esta pasando momentos difíciles.
Tres cosas son importantes en la vida de una persona: la primera es ser amable, la segunda ser amable y la tercera ser amable.
Un acto amable nunca se pierde, se queda grabado en la mente del que lo recibe.
Un hombre alegre es siempre amable.
Vive el momento en el que eres amable con alguien, porque ese momento no será olvidado por otra persona.
¡Qué amable cosa es el hombre cuando es verdaderamente hombre!