Los grandes perseguidores se reclutan entre los mártires a quienes no les han cortado la cabeza.
Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.
Los más grandes hombres están siempre ligados a su siglo por alguna flaqueza.
Los pequeños actos que se ejecutan son mejores que todos aquellos grandes que se planean.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.