Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.
Las grandes personas, que son las buenas, son ante todo pródigas, y no se preocupan mucho de sus expansiones. Hay que reír y llorar, amar, trabajar, gozar y sufrir; en fin, vibrar todo lo que se pueda y en todos los sentidos. ¿No consiste en esto lo verdaderamente humano?.
Las grandes promesas son siempre muy sospechosas.
Las grandes verdades nacieron brisas. Y fueron ciclones.
Las ideas generales y abstractas son fuente de los más grandes errores humanos.
Las leyes son como las telas de araña, a través de las cuales pasan libremente las moscas grandes y quedan enredadas las pequeñas.
Las pequeñas mentes están domesticadas y subyugadas por la desgracia, en cambio las grandes se sobreponen a ella.
Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.
Las personas grandes son bien extrañas.
Lo esencial surge con frecuencia al final de las conversaciones. Las grandes verdades se dicen en los vestíbulos.
Lo mejor de los grandes poetas de todos los países, no consiste en lo nacional que haya en ellos, sino en lo universal.
Los críticos de arte no se parecen mucho a los grandes pintores.
Los Estados son grandes máquinas que se mueven lentamente.
Los grandes comedores puede que no tengan comida para comer, y el gran bebedor no qué beber: la riqueza tiene una chaqueta de muchos colores.
Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.
Los grandes derechos no se compran con lágrimas, sino con sangre.
Los grandes egos son grandes escudos para mucho espacio vacío.
Los grandes episodios de la vida de las avejas, a saber: la formación y la partida elenjambre, la fundación de la ciudad nuva, el nacimiento, los combates y le vuelo nupcial de las jóvenes reinas, la masacre de los machos y el regreso del letargo del inverno.
Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres.
Los grandes espíritus son como las nubes: recogen para derramarse.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas.
Los grandes intelectos son escépticos.
Los grandes pensamientos nacen con el corazón.
Los grandes pensamientos, son como las grandes acciones, no necesitan trompetas.