Soy un paranoico al revés. Siempre sospecho que la gente está planeando algo para hacerme feliz.
Tal es el sino de todo libro que se presta: con frecuencia se pierde, siempre se estropea.
Tan sola no me has dejado, que estoy conmigo y me basta, igual que siempre lo he estado.
Todo deseo tiene un objeto y éste es siempre oscuro. No hay deseos inocentes.