La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener
La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
La señal de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros.
Las fronteras de lo improbable ya han sido cruzadas simplemente por el hecho de que el mundo existe.
Los errores en materia de religión son peligrosos; en filosofía son simplemente ridículos.
Mientras más preguntamos sobre quienes somos, menos respuestas obtenemos de hacia donde vamos.
Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.