Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua.
Lo que siempre pasa es aquello en lo que uno cree realmente; y creer en algo hace que pase.
Los hombres pasan, los recuerdos quedan, como quedan las obras de los que algo hacen.
Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los tontos hablan porque tienen que decir algo.
Me gusta tocar un libro, respirarlo, sentirlo, llevarlo... ¡es algo que una computadora no ofrece!.