La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender.
La riqueza se parece al agua de mar; cuanta más bebemos, tanto más sedientos nos sentimos.
La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
La verdad es como el agua filtrada, que no llega a los labios sino a través del cieno.