Nace la aurora resplandeciente, clara mañana, bello rosal, brilla la estrella, canta la fuente, ríe la vida, porque tú estás.
Ninguno ha dicho la verdad total, porque no existe. Tenemos solo pensamientos breves, ligeros. De materia que se consume al arder.
Por ti, por tu palpitar, doy la vida al besar tu boca en flor.
Qué será de vos Guatemala a mil años de aquí pero no digamos tanto a ciento y pico qué será de tus huesos.
Ser escritor es robarle vida a la muerte.
Solo en la ruta de mi destino sin el amparo de tu mirar, soy como un ave que en el camino rompió las cuerdas de su cantar.
Tantas veces que juntaste fuego para mí, para mis huesos. Pero yo era leña verde.
¡Como ríe la vida si tus ojos negros me quieren mirar!.