A las mujeres les gusta sobre todo salvar a quien las pierde.
A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: ¿qué tono tiene su voz? ¿qué juegos prefiere? ¿le gusta coleccionar mariposas?, pero en cambio preguntan: ¿qué edad tiene? ¿cuántos hermanos? ¿cuánto pesa? ¿cuánto gana su padre?. . . Solamente con estos detalles creen conocerle.
A veces los árboles se rompen sobre el peso de sus propias frutas.
A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será.
Afronta tu camino con coraje, no tengas miedo de las críticas de los demás. Y, sobre todo, no te dejes paralizar por tus propias críticas.
Al claro de luna El ciruelo blanco parece Un árbol en invierno.
Alguien dijo: "hay dos personas sobre las cuales nunca he reflexionado a fondo: es el testimonio de mi amor por ellas".
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está lozano el árbol dorado de la vida.
Antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ningún teoría.
Apoyada a un árbol desnudo de raras hojas una noche estrellada.
Aprendamos a darnos con amor sincero a nuestro prójimo, solo así podremos nuestros pies sobre la Tierra.
Aquél que no perdona a otros, destruye el puente sobre el cual él mismo debe pasar; porque todos los hombres necesitamos ser perdonados.
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombres se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.
Aunque sólo existiera una verdad única, no se podrían pintar cien cuadros sobre el mismo tema.
Buscar el yo en el poderío del oro es edificar sobre arena.
Caía sobre mí mismo y amaba mis fracasos. Sentía el placer de ser otro que escribe un poema sin principio ni fin alerta por si viene la muerte y revienta mi pobre y útil reino del cuerpo.
Camino caluroso sobre esa piedra descansan todos.
Cansa menos andar sobre terreno accidentado que sobre terreno llano.
Casarse por segunda vez es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia.
Ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión.
Comer bien, dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad.
Con frecuencia, algunos buscan la felicidad como se buscan los lentes cuando se tienen sobre la nariz.