La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.
Las aventuras verdaderamente grandes son aquellas que mejoran el alma de quien las vive.
Las opiniones son como los clavos: mientras más se golpea contra ellas,más penetran.
No basta con ser joven. Es preciso estar borracho de juventud. Con todas sus consecuencias.