La alegría ha sido llamada en buen tiempo del corazón.
La alegría más grande es la inesperada.
La alegría no produce buenas historias.
La alegría se encuentra en todas las cosas; pero a cada uno le corresponde extraerla.
La alegría, cuanto más se gasta más queda.
La brilladora lumbre es la alegría; la temerosa sombra es el pesar: ¡Ay!, en la oscura noche de mi alma,
La búsqueda de la alegría es más importante que la necesidad del dolor.
La cara más fea , la alegría la hermosea.
La diferencia entre la alegría y la felicidad es que la alegría es un líquido y la felicidad un sólido.
La Felicidad es un estado de alegría sin contradicciones. Es posible sólo para el hombre racional, el hombre que sólo desea objetivos racionales, sólo persigue valores racionales y sólo encuentra su alegría en acciones racionales.
La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
La persona que tiene mucha alegría es necesariamente buena: pero tal vez no sea la más lista, aunque consigue precisamente aquello que la más lista trata de conseguir con toda su listeza.
La poesía nace del dolor. La alegría es un fin en sí misma.
La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.
La realidad baila sola en la mentira y en un bolsillo tiene amor y alegría un dios de fantasía la guerra y la poesía.
La sencillez, la bondad, la fé, el amor y la alegría, son magníficas piedras para edificar la casa de la vida.
La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante.
La única cosa agradable sobre ser imperfecto es la alegría que trae a otros.
Las mariposas tienden sus alas temblorosas y en alegría loca de luces y colores, ebrias de amor expiran en tálamos de flores... ¡Hay vidas que se acaban como esas mariposas!.
Lo único bueno de equivocarse es la alegría que produce a los demás.
Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.
Me darás lo más dulce y más amargo: una breve alegría, un llanto largo... sé que voy al dolor. Inútilmente.
Mi alegría es oir el ruido del viento en tus cabellos.
Mi río con tu río, mi mano con tu mano se ignoran. Cariño mío, alegría hasta que el alba alcance a la siguiente.