El mundo es una gran paradoja que gira en el universo. A este paso, de aquí a poco los propietarios del planeta prohibirán el hambre y la sed, para que no falten el pan ni el agua.
El mundo esté lleno de esos seres incompletos que andan en dos pies y degradan el único misterio que les queda: el sexo.
El odio ha causado muchos problemas en este mundo y no ha solucionado ni uno.
El pasado fue, en su momento, presente, y éste es a su vez futuro de aquél.
El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada.
El pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.
El que no esté seguro de su memoria debe abstenerse de mentir.
El que pretende dirigirse a la humanidad, o es un tramposo o este equivocado. La pretendida comunicación se cumple o no; el autor no es responsable, ella se da o no por añadidura. El que quiera enviar un mensaje -como se ha reiterado ya tantas veces- que encargue esta tarea a una mensajería.
El único amor perfecto en este mundo es aquel del padre por su hijo.
En el tiempo donde los culos postizos son mayoría, gloria a éste que dice toda la verdad.
En este final de siglo, la enfermedad de Occidente es la de la abundancia: Tener todo lo material y haber reducido al mínimo lo espiritual.
En este futuro brillante, no puedes olvidar tu pasado.
En este jardín ¡Un siglo de hojas muertas!.
En este momento, no hay otra salvación. Debemos movilizar todos nuestros recursos para combatir la mentira, el odio, la pobreza y la injusticia. Debemos llevar la virtud a este mundo.
En este mundo de información, de técnica, el pobre está marginado del circuito económico.
En este mundo efímero. También los espantapájaros tienen ojos y nariz.
En este mundo hay más religiones que niños felices.
En este mundo no hay nada cierto, excepto la muerte y los impuestos.
En este mundo siempre hay peligros para quien les tiene miedo.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
En este mundo un hombre debe ser o yunque o martillo.
En este mundo, cuando alguien tiene algo que decir, la dificultad no está en conseguir que lo diga, sino que lo repita a menudo.
En este primer amanecer de primavera incluso mi sombra está repleta de vigor.
En este triste país, si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos.
En la medida en que el sufrimiento de los niños está permitido, no existe amor verdadero en este mundo.