Sin renunciar de este mundo, quisiera enseñar a mi corazón, que fluya noche y día, como el agua clara.
Sobre este muro frío me han dejado con la sombra ceñida a la garganta, donde oprime sus brotes de tormenta un canto vivo hasta quebrarse en ascuas.
sola en este mundo una mujer sin un hogar; el caer de la nieve.
Sopladas por el viento del oeste. Las hojas muertas se agrupan al este.
Tengo una atmósfera propia en tu aliento, la fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas, con su propio lenguaje de semilla.
Tienes derecho a expresar libremente todo aquello que te esté permitido decir.
Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante.
Toda la armonía total de este mundo está formada de discordancias.
Toda mirada era un festejo de sol, de estar de abismo iluminado.
Todas las cosas buenas de este mundo no son buenas más que por el uso que hacemos de ellas; y que las disfrutamos tanto cuando nos sirven como cuando las juntamos para dárselas a otros, pero no más.
Todas las glorias de este mundano valen lo que un buen amigo.
Todo deseo tiene un objeto y éste es siempre oscuro. No hay deseos inocentes.
Todo es presencia, todos los siglos son este presente.
Todo es prestado en este mundo, incluido uno mismo.
Todo mi cuerpo en este otoño se siente crepúsculo en la lluvia.
Todos en este mundo en la cumbre de un infierno ¡A contemplar las flores!.
Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda.
Todos somos viajeros en el yermo de este mundo, y lo mejor que podemos encontrar en nuestro recorrido es un amigo honesto.
Traten de verse a sí mismos, porque no se conocen. Deben darse cuenta de este riesgo; el hombre que trata de verse a sí mismo puede ser muy infeliz, porque verá muchas cosas malas, mucho que querrá cambiar, y ese cambio es muy difícil. Es fácil empezar, pero una vez que hayan abandonado su silla, será muy difícil conseguir otra, y esto puede causar una desdicha muy grande.
Tu mirada es un compendio de luz y alma.
Tú, tan flor, tan luz de primavera, dime, dime que no es mentira este milagro, la multiplicación de mi alegría, los panes y los peces de tu pecho.
Un actor siempre está desnudo en la pantalla, aunque esté vestido.
Un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada a este mundo.
Un hombre y una mujer verdaderamente enamorados es el único espectáculo de este mundo digno de ofrecer a los dioses.
Un puritano es alguien que está mortalmente temeroso de que alguien en alguna parte se lo esté pasando bien.