Qué desespero trae el amor, yo que no sabía lo que era el amor, ahora lo sé porque no soy feliz.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren.
Se nos muere el amor, tiene fiebre de frío, se nos cayó de la cama cuando lo empujó el hastío