El futuro junto a ti era mi amigo, hoy que no estas es mi gran enemigo.
El futuro será mejor mañana.
El gato podría ser el mejor amigo del hombre, pero nunca se dignaría admitirlo.
El hombre del conocimiento debe no solamente saber amar a sus enemigos, sino también saber odiar a sus amigos.
El hombre es un animal no social, sino cordial, y la familia es la forma menos imperfecta de la cordialidad humana.
El hombre está llena de necesidades; y no ama sino a aquellos que pueden satisfacerlas todas.
El hombre hace suyo un lugar no sólo con el pico y la pala, sino también con lo que piensa al picar y palear.
El hombre inteligente no es el que tiene muchas ideas, sino el que sabe sacar provecho de las pocas que tiene.
El hombre más rico del mundo no es el que conserva el primer duro que ganó, sino el que conserva el primer amigo que tuvo.
El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.
El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.
El hombre no va a ninguna parte. Todo viene al hombre, como el mañana.
El hombre no vive, como las bestias salvajes, en un mundo de cosas meramente físicas, sino en un mundo de signos y símbolos.
El hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.
El hombre que no percibe el drama de su propio fin no está en la normalidad sino en la patología, y tendría que tenderse en la camilla y dejarse curar.
El hombre se hace civilizado no en proporción a su disposición para creer, sino en proporción a su facilidad para dudar.
El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Sino, ésta establecerá un fin para la humanidad.
El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El juicio, la valoración, la pretensión, no son experiencias vacías que la conciencia tiene, sino experiencias compuestas de una corriente intencional.
El justo y el injusto no son productos de la naturaleza, sino de la ley.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
El mal mas grande del mundo no es la pobreza de los desprovistos, sino la inconciencia de los asegurados.