De ti depende y de mí que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana.
De torpes deleites no queda sino el arrepentimiento.
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él.
Deja para mañana lo que puedes hacer hoy, tal vez para mañana no sea necesario.
Deja tu ego en la puerta cada mañana y simplemente haz un gran trabajo. Pocas cosas te harán sentir mejor que un trabajo brillantemente hecho.
Déjame ver sin ti, falaz amigo, el perfecto color de las tinieblas.
Dejaré que muera en mí el deseo de amar tus ojos dulces, porque nada te podré dar sino la pena de verme eternamente exhausto.
Desde el nacimiento hasta la muerte, de lunes a lunes, de la mañana a la noche, todas las actividades están rutinizadas y prefabricadas.
Desdichado el que duerme en el mañana.
Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón.
Después de todo, mañana es otro día.
Dicen que soy un gran escritor. Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de ambas cosas a la vez.
Dichoso es el que no lo parece a los otros, sino a sí.
Dime amigo: ¿La vida es triste o soy triste yo?
Dime que no me conformarás nunca, ni me darás la felicidad de la resignación, sino la felicidad que duele de los elegidos, los que pueden abarcar el mar y el cielo con sus ojos y llevar el Universo dentro de sus cuerpos.
Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Durante nuestra vida, nosotros dos no hemos perseguido sino una sola cosa; una visión cruel, sanguinaria, indestructible: la substancia... Yo no he hablado nunca de los detalles de la vida cotidiana; son caracolas vacías.
Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía.
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
El amigo de todo el mundo no es un amigo.
El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
El amigo ha de ser corno la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen.
El amigo leal se ríe con tus chistes, aunque no sean tan buenos, y se conduele de tus problemas aunque no sean tan graves.