Ninguna obra de arte es un resultado definitivo, sino una aproximación, un camino hacia ese misterio inefable al que se dirigen los creadores.
Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.
Ninguno muere sino a su tiempo.
No alrededor de los inventores de estrépito nuevo, sino en torno de los inventores de valores nuevos gira el mundo, silenciosamente.
No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.
No buscamos la sociedad por amor a ella misma, sino por los honores o los beneficios que puede reportarnos.
No busco el concepto de nadie, sino el de mi propia conciencia, que al fin es con la que vivo en todos los instantes y no quiero que me remuerda.
No con quien naces, sino con quien paces.
No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido.
No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.
No consideramos que la justicia se nos presente por naturaleza, porque sí, sino porque se puede enseñar y se aprende con la práctica.
No consideres como amigo al que siempre te alaba y no tiene valor para decirte tus defectos.
No consiento que la mujer enseñe ni domine al marido, sino que se mantenga en silencio.
No consiste la felicidad de nuestra vida en vivir, sino en vivir bien.
No da quien tiene, sino quien quiere.
No debemos amar a los hombres, sino a la llama que no es humana y que los hace arder. No debemos luchar por la humanidad, sino por la llama que transforma en fuego a esta paja húmeda, inquieta, ridícula, a la que llamamos Humanidad.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
No digas que eres mi amigo cuando no lo eres... Los Actos destruyen las palabras, y a su vez, las Palabras destruyen a los Actos...
No el posición, sino disposición.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
No es con una idea como se levanta a un hombre, sino con un sentimiento.
No es deshonor no alcanzar una cosa, sino cesar de poner los medios.
No es dichoso aquél a quien la fortuna no puede dar más, sino aquel a quien no puede quitar nada.
No es el amor lo que es ciego, sino los celos.
No es el desafío lo que define quiénes somos ni qué somos capaces de ser, sino cómo afrontamos ese desafío: podemos prender fuego a las ruinas o construir un camino, a través de ellas, paso a paso, hacia la libertad.