A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas.
Acepta los riesgos, toda la vida no es sino una oportunidad. El hombre que llega más lejos es, generalmente, el que quiere y se atreve a serlo.
Aceptar la injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario.
Aceptar un favor de un amigo, es hacerle otro.
Agradezco no ser una de las ruedas del poder, sino una de las criaturas que son aplastadas por ellas.
Al amigo no lo busques perfecto, búscalo amigo.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.
Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino qué habéis hecho.
Al marido, amarle como amigo, y tenerle como enemigo.
Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas gastar.
Al principio no se trata de entender sino de amar.
Amigo de uno, y enemigo de ninguno.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Amigo en la adversidad, amigo de verdad.
Amigo es aquel cuya compañía no nos impide pensar en voz alta.
Amigo es aquel que no te cree tonto cuando haces una tonteria.
Amigo es el que en la prosperidad acude al ser llamado y en la adversidad sin serlo.
Amigo mío, la Naturaleza ha dado a cada hombre un estilo, como una fisonomía y un carácter. El hombre puede cultivarla, pulirla, mejorarla, pero cambiarla, no.
Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está lozano el árbol dorado de la vida.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Amigo reconciliado, enemigo doblado
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.