El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes.
El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo.
El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.
El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber para que se vive.