Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
Los hombres son fantasiosos siempre quieren lo que está prohibido: la libertad, por ejemplo.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos.