En la vida, todo es amor. Si uno ama está vivo, si crea amor, las cosas buenas forzosamente llegan.
En lugar de pensar en lo que te hace falta, piensa en qué tienes que le hace falta a los demás.
Hace falta una mente muy poco corriente para acometer el análisis de lo obvio.
La abundancia de las cosas, aunque no sean buenas, hacen que no se estimen.