No decir más de lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga falta.
No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.
No digas que te falta tiempo, tienes exactamente el mismo numero de horas al día que las que recibieron helen keller , pasteur, miguel Ángel, la madre teresa de calcuta, leonardo da vinci y albert einstein.
No encuentres la falta, encuentra el remedio.
No es el tiempo el que nos falta. Somos nosotros quienes le faltamos a él.
No existe para el hombre más que una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí.
No falta razón, que esta fiesta bruta / sólo ha quedado en España, / y no hay nación que una cosa / tan bárbara e inhumana / si no es España consienta.
No hace buenas obras el que contra su voluntad es útil.
No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.
No hace falta defender siempre la misma opinión porque nadie puede impedir volverse más sabio.
No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.
No hace falta saber cómo perdonar. Basta estar dispuesto a hacerlo, del cómo ya se ocupará el universo.
No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.
No quiero estar sin ti, si tú no estás aquí me falta el sueño, no quiero andar así, latiendo un corazón de amor sin dueño.
No se disfruta verdaderamente la propia felicidad cuando falta la de los otros.
No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.
No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo.
No ves el río de llanto porque le falta una lágrima tuya.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Nunca falta al avariento razón para negar.
Para conocer a una mujer hace falta toda una vida.
Para encontrar el optimismo, busca las cosas buenas de la vida.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Para la felicidad son menos nefastos los males que el aburrimiento.
Para llegar a aborrecer a los conquistadores, habría que saber todos los males que causan; habría que ser testigo de la indiferencia con la que se les sacrifican las más inofensivas criaturas en algún rincón del globo en el que ellos jamás han puesto los pies.