Donde hay fe hay amor, donde hay amor hay paz, donde hay paz esta Dios y donde está dios no falta nada.
Echarás de menos los males a los que hoy buscas remedio.
El amor es el único deporte que no se interrumpe por falta de luz.
El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males.
El amor nunca tiene razones, y la falta del amor tampoco. Todo son milagros.
El bien público está formado por un buen número de males particulares.
El buen libro de las penas es alivio.
El daño que hacemos no nos trae tantas persecuciones y odios como nuestras buenas cualidades.
El espíritu cree naturalmente y la voluntad naturalmente ama; de modo que, a falta de objetos verdaderos, es preciso apegarse a los falsos.
El infierno está empedrado de buenas intenciones.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El infierno está lleno de buenas voluntades o deseos.
El mal (la ignorancia) es como una sombra - carece de materia, es simplemente falta de luz; no puedes hacer que una sombra desaparezca tratando de luchar contra ella, de pisotearla, de quejarte amargamente de ella, o utilizando cualquier otra forma de resistencia emocional o física. Para provocar que una sombra desaparezca, debes poner luz en ella.
El matrimonio es una cadena tan pesada que para llevarla hace falta ser dos, y a menudo tres.
El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.
El mejor remedio contra todos los males es el trabajo.
El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.
El miedo es solo la falta de conocimiento
El mundo tiene suficiente comida. Lo que le falta es la voluntad política para asegurar que toda la gente tengan acceso a esta abundancia, que toda la gente disfrute de la seguridad alimentaria.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El peor de los crímenes: juzgar. El mayor de los fracasos: la falta de cordialidad.
El peor de los males es creer que los males no tienen remedio.
El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo.
El que comparte tus placeres, mas no tus penas, perderá la llave de una de las siete puertas del paraíso.
El que no aplique nuevos remedios debe esperar nuevos males, porque el tiempo es el máximo innovador.