A carne de lobo diente de perro.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
No creo que la amistad entre el hombre y el perro fuera duradera si la carne del perro fuera comestible.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Un perro hambriento sólo tiene fe en la carne.
Ojo por ojo, diente por diente.
A caballo regalado, no le mires el diente.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
A mi perro pimperl dele usted una porción de tabaco español, un buen pan y tres besitos.
A otro perro con ese hueso.
A perro flaco todo son pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo no hay tus tus.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Al pan se arrima el perro.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Albergue pobre. Los gemidos del perro en la lluvia nocturna.
Cada vez que escalo soy perseguido por un perro llamado ego.
Campo de escarcha. A la loca del pueblo le ladra un perro.
Con amor te desnudo. Quedas como mi carne. Como mi corazón y sus latidos.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Con rabia, el perro muerde a su dueño.
Creo en la carne y en los apetitos, ver, oír, tocar... ¡Cuántos milagros!, y cada parte de mi ser es un milagro.