Si hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, hubieran dicho un caballo mejor.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Si le ves los dientes al león, no vayas a creer que te esta sonriendo.
Sí, son millones de estrellas. Y millones de estrellas son dos ojos que las miran.
Siempre he pensado que nada es mejor que viajar a caballo, pues el camino se compone de infinitas llegadas. Se llega a un cruce, a una flor, a un árbol, a la sombra de la nube sobre la arena del camino; se llega al arroyo, al tope de la sierra, a la piedra extraña. Pareciera que el camino va inventando sorpresas para goce del alma del viajero.
Sobre el excremento del caballo Las flores que cayeron del ciruelo rojo Parecen besarse.
Sol de invierno sobre un caballo la silueta helada.
Un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil.
¡Cuidado! Nuestros hijos nos miran.