Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Nadie recordaría al buen samaritano, si además de buenas intenciones no hubiera tenido dinero.
Ningún hombre es una isla. Para hacer frente al buen combate, necesitamos ayuda.
Ningún lugar en la vida es más triste que una cama vacía.
Ninguna cosa hay tan difícil como el arte de hacer agradable un buen consejo.
No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.
No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio.
No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.
No hagas de tu sueño algo perdido: nunca sabrás lo que vale hasta que lo veas dando frutos en la realidad.
No hay buen viento para quien no tiene puerto.
No hay cosa por fácil que sea, que no la haga difícil la mala gana.
No hay dolor que el sueño no pueda vencer.
No hay forastero que venga de mala gente, ni viejo que no haya sido valiente.
No hay realidad que no nazca de un sueño.
No hay sueño mas grande en la vida que el sueño del regreso. El mejor camino es el camino de vuelta, que es tambien el camino imposible.
No he conocido más que dos placeres: la pereza y el sueño.
No nos hagáis beber, ¡oh!, no, esas aguas minerales, benditas o lustrales, sino buen vino, ¡por lo que más queráis!.
No quiero estar sin ti, si tú no estás aquí me falta el sueño, no quiero andar así, latiendo un corazón de amor sin dueño.
No sabré hacerlo, no ha producido jamás buen resultado. Probaré a hacerlo, ha obrado casi siempre maravillas. Lo haré, ha conseguido milagros.
Nuestra vida es como un sueño. Pero en las mejores horas nos despertamos lo suficiente como para darnos cuenta de que estamos soñando. La mayor parte del tiempo, sin embargo, estamos profundamente dormidos.
Nuestro amor puede ser lo que tú quieras, hoy tan sólo es mi sueño..., nada más.
Nuestro sueño, cuando lo seguimos, es el mejor pronosticador de nuestro futuro.
Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.
Nunca detengas tu mirada hacia cada sueño, enfócate en la justicia de los oprimidos y conocerás como combate un buen Guerrero de la mano de Dios.
Nunca eres demasiado viejo para tener otra meta u otro sueño.