Dios: una enfermedad de la que imaginamos estar curados porque nadie se muere de ella hoy en día.
Ebrio placer es, para quien sufre, apartar la vista de su sufrimiento y perderse a sí mismo.
El amor es como Don Quijote, cuando recobra el juicio es que está a punto de morir.
El amor jamás se pierde, si no es correspondido, retornará, suavizará y purificará el corazón
El amor jamás se pierde, si no es correspondido, retornará, suavizará y purificará el corazón.