Cada uno de nosotros está solo y, cuanto antes un hombre lo comprenda, mejor para él.
Cita siempre errores propios antes de referirte a los ajenos. Así nunca parecerá que presumas.
Como blasfemo es el que abandona a su padre, maldito del Señor es quien irrita a su madre.
Como los individuos, las naciones nacen y mueren; pero la civilización no puede morir.
Como muere el festival de baile, el sonido del viento en los pinos y las voces de los insectos.
Con la libertad, las flores, los libros y la luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?.